Primero, no entrar en pánico y segundo tratar de encender la luz dentro de ti, si te da miedo mirar dentro es mejor que decidas con sabiduría el siguiente paso.

Johann Kaspar Lavater (Filósofo, poeta y teólogo suizo) decía que si quieres ser sabio, haz de aprender a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir.

Así que razona y piensa ¿qué me pasa? ¿qué emoción siento? ¿o qué cosas pasan por mi mente? He descubierto que cuando te contestas a ti mismo/a “No sé”, es solo una defensa de tu mente para no mirar adentro, tienes miedo de profundizar y abrir esa puerta…

Escúchate, no paras de hablar con los demás y sin embargo aún no has aprendido a contarte a ti tus mayores secretos, tus vergüenzas, tus ocultos sentimientos, esos que callas por miedo al rechazo y al fracaso. Te mereces tiempo y una zona segura, házme el favor de tener paciencia y de ubicarte en un lugar donde te sientas más cómodo/a, quizás necesitas salir e irte a una playa, a la montaña o a un parque o tal vez solo necesitas sentarte tranquilo/a en un rincón de tu casa, ponerte música, bajar las persianas o encender unas velas…

Si harías todo eso por alguien a quién amas, ¿por qué no lo haces por ti…?

Ahora revisa tu estado, te encuentras mejor y lo sabes, ahora puedes responderte, habla con el corazón y mira tu alma ahí asustada, presa de viejos recuerdos, congelada frente al desconcierto, ¿no te da pena? Acaríciala, abrázate y llora si lo necesitas, mírate al espejo, mira hasta dónde has llegado, y todo lo que queda por hacer, ¿te vas a rendir?

Un/a guerrero/a nunca se rinde, solo se toma sus descansos y es lo que estás haciendo, porque no se puede estar todo el tiempo bien pero tranquilo/a tampoco se puede estar todo el tiempo mal…¿Sabes? Llevaba muchos años con miedo a las montañas rusas, a los picos, si, me refiero a eso de estar muy bien y de repente sentir que todo cae o a la inversa, estar tocando fondo y en un segundo subir como volando hacia lo más alto…Pero hoy, hoy cuando me sentía raro como tú lo estás ahora, yo tomé una decisión: Llamar a alguien que intuía me podía ayudar y mi intuición no se equivocó…

Ella me dijo que lo malo es no tener picos, estar siempre igual, me hizo un simil con los cardiogramas y yo me reí pero ¡cuanta razón tiene! Ahora estoy loco por subirme en alguna de las atracciones de este parque que es la vida. Y si, ahora es cuando me he puesto mi música y he dialogado conmigo mismo para poder ayudarte a ti…

Recuerda siempre que la persona con la que vas a morir eres tú pero más importante es que eres con quien vives 24 horas al día los 365 días del año y eres la persona más maravillosa que puedas conocer…

¿Y ahora? Ahora, mi sabiduría me manda callar y dejarte a ti en la mejor compañía…

CONTIGO

Y a ti, que me ayudaste, gracias por ser mi inspiración esta vez…

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